miércoles, 15 de mayo de 2013

QUE ES LA LIBERTAD Y EL LIBERTINAJE

El libertinaje es poseer tanta libertad que uno hace lo que desee. Yo creo que trae malas consecuencias ya que mal usada puede degenerar en anarquismo.
Mi papà decia, que en casa habia libertad no libertinaje, que nos permitia libertad con cierta reserva que debiamos tener disciplina y orden, el libertinaje era desordenado, sin respeto, sin reserva de nada, hacer lo que se te de en gana, llegar a la hora que sea. Es bueno la libertad, pero no el libertinaje


La libertad es un concepto que hace referencia a muchos aspectos de la vida humana. Comúnmente se le define como aquella facultad natural que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad. También es posible comprender la libertad como aquel estado en el que el hombre no está siendo esclavizado ni preso por otro. Se trata de un concepto que hace alusión a aquellos aspectos relacionados con la independencia, con la licencia para realizar aquello que se estime adecuado o conveniente.
Ambos conceptos nos parecen total y absolutamente semejantes, más la sinonimia no podría ser más lejana a la realidad en este caso. 

Recurramos al ilustre (aquí cabe la ironía) diccionario de la RAE, para intentar arrojar algo de luz sobre el asunto. 

Libertad: Facultad natural que tiene el hombre, de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. 

Libertinaje: Desenfreno en las obras y en las palabras. 

Veamos, partiendo de la base de que moralmente todo ser humano es libre, podríamos llegar a la conclusión de que la diferencia esencial entre los términos anteriormente citados, está marcada por la ética humana. 

¿Qué está bien?, ¿qué está mal?, ¿qué criterio es el correcto?, ésa es la cuestión. 

Aquí tenemos la frontera entre el bien y el mal, la libertad y el libertinaje. 

Preguntémonos: ¿Cómo somos de libres?, ¿cuándo dejamos de serlo y nuestro anhelo por la misma se excede y se transforma en libertinaje?... 

Yo podría aquí y ahora fugarme de la casa de mis padres e intentar subsistir en la lejanía, más, ¿cómo me buscaría la vida?; obviamente no podría, así pues hablamos de que yo, al igual que el resto de la humanidad en sus respectivos casos estamos indirectamente atados y prisioneros de nuestra realidad. 

Carecemos de esa libertad de la cual tanto alardeamos y, si nos atrevemos a transgredir los límites de lo que moralmente llamamos libertad, somos acusados de libertinaje. 

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